Entrevistas

domingo, 12 de diciembre de 2021

Mujeres en la Historia de Traslasierra 1612-1947

 

 Artículo presentado en el IV Taller de encuentro e intercambio sobre memoria, política y género en el campo de la Historia y las Ciencias Sociales el 10 de diciembre del 2021.

Por el Prof. Rodrigo Navarro Akiki.

Introducción:

En gran parte de la Historia de la humanidad la mujer estuvo en un segundo plano, o no tuvo mención en los acontecimientos y procesos importantes por parte de los historiadores, algo que estuvo y está cambiando en las ultimas décadas. El presente artículo pretende rescatar del olvido a las mujeres que han tenido papeles importantes y hasta principales en la Historia de Traslasierra entre 1612, año en que la Ordenanza de Alfaro crea los “Pueblos de Indios”, y 1947, el fallecimiento de Doña Anastasia Favre de Merlo: “fundadora espiritual de Mina Clavero”. Haremos un breve recorrido por la Historia de esta región remarcando el papel femenino en algunos de los acontecimientos más importantes y daremos nombre de las que pudimos encontrar en registros.

 

Marco teórico:

El presente artículo parte del planteamiento de la siguiente pregunta problema: “¿Qué Papel tuvieron las mujeres en los acontecimientos más destacados en la Historia de Traslasierra?”. Para esto haremos una recopilación de información recurriendo a los pocos libros que tratan la Historia de Traslasierra, unos pocos documentos de fuentes primarias y un testimonio documentado de forma audiovisual en la web. El material eje es “Historia del Valle Traslasierra” de Barrionuevo Imposti, para específicamente de los Pueblos de indios recurrimos al libro “Cuaderno Nº12: Los Pueblos Originarios de Traslasierra” de Debernardi, a Novillo con “Matrimonio, Mestizaje e ilegitimidad de la población negra y afromestiza de Tucumán (1800-1814)”  y el paper “Nono Pueblo Afroindígena 1740-1840” de Navarro Akiki y para abordar el levantamiento de los comuneros de Pocho tenemos el artículo de “Levantamientos a ‘voz del común’ en Traslasierra e Ischilín, Córdoba 1774-1775” de Punta. Luego tenemos un testimonio para añadir contenido a la Historia de Mina Clavero.

 

Pueblos de Indios:

De los procesos más importantes en la Historia Colonial de la región fue el Mestizaje, el cual puede entenderse en ocasiones como método de resistencia, en particular en “Pueblos de Indios” como los de Soto, Salsacate y Nono, donde los Curacas podían tener en cuenta dentro de sus métodos de evasión de impuestos como la “Tasa”, en especial después de 1740 con el fin de la institución de la Encomienda. Este impuesto debía pagarlo los hombres “Indios Puros” de entre 12 y 50 años de edad, por lo que la mestización llevó a la indeterminación de casta de habitantes productivos de estos pueblos, pudiendo evadir impuestos. Esto es beneficioso también para la resistencia afro.

Otro factor a tener en cuenta es los hijos resultantes entre indios y negros. La madre es quien “trasmite la condición de libre o esclavo”, por lo tanto de un hombre esclavizado y de una mujer india libre su hijo se categorizaría como indio libre, mestizo o zambo libre (Novillo, 2009, p.84). Este “método de liberación” puede ser también uno de los factores que colaboren con la mestización afroindígena.” (Navarro Akiki, 2017, p.9)

Evidencia de esta colaboración de Pueblo de Indios con esclavizados en busca de liberación, es el caso mencionado en un juicio de 1753, de una esclava de la estancia de Luyaba que había huido hacia el norte del valle y fue capturada por el Alcalde de la Santa Hermandad Don Cristobal Barbosa, la cual es descripta como una “mulata escandalosa […] llamada María, mal de su grado”, la cual en camino a ser devuelta fueron abordados y liberada por los indios de Nono bajo el mando del Curaca Francisco Javier Charras, quienes “se cruzaron en el camino con garrotes y se la quitaron” (AHPC-ESC1-1753-Leg317-Exp6).

La mestización llegó a nivel tal, que los censistas ponían categorías como “Pardos” por ser ya una indefinición de mezclas de casta destacando el “no Blanco”. Esto también llevó a que los pueblos de indios a perder esta categoría pasando a ser pueblos campesinos comunes, del “criollaje” del siglo XIX.

La mujer no solo era importante por la mestización, sino que también eran las que marcaban la permanencia de los pueblos en un espacio geográfico, ya que muchos hombres huían para no pagar la “Taza” a los montes para luego volver tras el paso del cobrador o simplemente no volvían.

 

Levantamiento del común en Pocho:

Si bien este conflicto fue un motín y reclamo encabezado por los milicianos de Pocho en 1774, las causas del mismo fueron maltrato, estafas y amenazas del Maestre de Campo Isasa, aunque el culmine detonante fue el cambio del cura de la capilla Simón Tadeo Funes. El principal miedo era el traslado de familias enteras a la frontera con los aborígenes de la Patagonia, por lo que las mujeres también fueron seguramente impulsoras pasivas del reclamo que derivó en el levantamiento. Este tuvo un breve éxito con la firma del Pacto de Los Chañares, aunque pronto fue roto y los cabecillas encarcelados. Algo que si sabemos con seguridad es que las esposas de los miembros del Común se encargaron de esconder sus ganados, “… la misma mujer de Basilio Quevedo, que lo había hecho llevándose “a otra jurisdicción” una tropilla de caballos.” (Punta, 2009, p.11).


“Capilla de Pocho y su grey gauchesca” por Isabel Lagger. 



En este acontecimiento, probablemente uno de los más importantes de la Historia de Traslasierra, las mujeres estuvieron un rol secundario, principalmente en el preludio y en las consecuencias del levantamiento, pero allí estuvieron siendo parte de familias de campesinos organizados reclamando por el fin de los abusos y por la designación de autoridades locales oriunda del curato.

Proceso independentista:

Córdoba durante la guerra de independencia Córdoba no fue campo de batalla, pero si fue fundamental para el abastecimiento de los frentes del conflicto con alimento e insumos diversos. Traslasierra ya pasaba por una crisis económica desde el agotamiento del Potosí y la baja de las ventas de mulas; a esta crisis se le suma el aporte económico en telas, cueros, vacas, caballos y mulas al esfuerzo de guerra. A esto le debemos agregar el reclutamiento de los hombres libres y esclavos, también las deserciones y el refugio que encontraron en la región los desertores de otros lugares, creando un grave problema de vandalismo en las estancias de Traslasierra. Fueron las mujeres y una reducida cantidad de hombres que sostuvieron la azotada economía regional. Las estancias productivas se vieron casi sin caballos y parte de su producción donada forzosamente a la causa independentista, con importante mano de obra enviada a la guerra o fugitiva en los montes; con regulares saqueos por parte de vándalos y sostenidas únicamente por mujeres y un puñado de ancianos y niños. Por todo esto, traslasierra le debe la permanencia de la habitabilidad a las mujeres de la época citada, protagonistas principales del sostenimiento de la endeble economía de guerra transerrana. Pero lamentablemente, posterior a la guerra de independencia, la situación no mejoraría para ellas. (Barrionuevo Imposti, 1953, p.105-178)

 

Guerras Civiles, Traslasierra como campo de batalla:

Hasta 1820 el oeste cordobés era de carácter “ingobernable”, ningún conocedor de letras quería asumir la responsabilidad de una región repleta de montoneras de vándalos partidarias del federalismo opositora al Gobernador Manuel Antonio Castro. Cuando llega al poder el Gobernador Juan Bautista Bustos poco a poco fue calmándose la crisis y volviendo la gobernabilidad de la región. Entre 1826 y 1828 volvieron los reclutamientos y demandas económicas por parte del Gobierno de Córdoba ante el inminente conflicto con el gobierno centralista de Rivadavia. En 1829 Bustos es derrotado por el Gral. José María Paz, proclamándose Gobernador, siendo este último de ideología unitaria. Traslasierra se convierte en el último bastión de resistencia federal de la provincia, transformándose en zona invadida y de batalla. La ocupación unitaria llevó a persecución, castigos y fusilamientos de alrededor de 2000 personas y la región tuvo que abastecer a las 6 invasiones, de ambos bandos en un periodo de 2 años, con alimentos, caballos, tropas y elementos de todo tipo.

En este período no solo las mujeres vuelven a ser el sostén de la economía regional, sino que ahora también sufren el hierro y fuego en carne propia. Se evidencia la colaboración de las mujeres transerranas al bando federal en las cartas de los Coroneles unitarios Pringles y Martínez, que manifestaba frustración ante la anticipación de movimientos que tenían las montoneras federales gracias a la información de las mujeres que colaboran en los campamentos unitarios mientras que espían para los federales, las cuales evidentemente tenían familiares componiendo las montoneras (Barrionuevo Imposti, 1953, Tomo I, p.217). También quedaron rastros en nuestra geografía, como lo es “La Lomita del Consuelo” en Nono, la cual, según historias orales, esa loma fue usada como paredón de fusilamiento, a la cual las viudas iban a llorar y recordad a sus esposos allí, bautizando “del Consuelo” a la pequeña loma.

Tras la victoria federal en 1831, con grandes sufrimientos en la región, la situación socioeconómica pudo mejorar hasta la llegada de un nuevo conflicto en el territorio. En 1860 hubo un levantamiento federal armado en contra del Gobernador liberal Félix de la Peña que no prosperó, luego en 1861 hubo un levantamiento liberal más violento que derivó en al menos un importante combate, varias escaramuzas y una invasión federal del ejército de la provincia de San Luis. En 1861 las tropas mitristas dirigidas por el Coronel Mayor Wenceslao Paunero copan la provincia de Córdoba, San Luis y San Juan, pero la resistencia de Ángel Vicente “El Chacho” Peñaloza en La Rioja, consiguió adeptos en Traslasierra, dándose los principales combates en los llanos riojanos y los límites entre La Rioja, Córdoba, San Juan y San Luis. Aquí nuevamente la región vuelve a sufrir, de forma similar, los horrores de la guerra. Con el Tratado de La Banderita hubo una breve paz de un año, reanudándose las hostilidades en 1863.

En la tercera invasión llanita al valle, en el pueblo de San Pedro, fue apresado el importante comerciante Pedro Cuestas, pidiendo por su liberación la fuerte suma de 900 pesos de plata o sería fusilado al amanecer; doña Lucia Cortés de Funes, suegra del comerciante, acudió con el monto, pero no podía atravesar la fila de guardias para detener el fusilamiento; justo a tiempo llegó al galope la esposa del Comandante llanista Juan Puebla, quien a viva voz le dio paso y detuvo a tiempo la ejecución (Barrionuevo Imposti, 1953, Tomo II, p.486). Aquí tenemos evidencia de que había algunas mujeres montoneras, como lo era la esposa del mismo Chacho, doña Victoria Romero; ya no en un segundo plano, sino en el frente del conflicto.

Durante esta tercera invasión, el llanista Comandante José Facundo Carmona alias “El Potrillo” realizaba un recorrido saqueando las estancias. Al llegar a la estancia de Mogigasta del Juez de Alzada Don Manuel de Recalde, este ya había abandonado la propiedad llevándose sus más importantes bienes y escondiendo en las sierras a sus hijas. Viéndose burlado El Potrillo mando a sus tropas con un famoso rastreador a localizarles. Aquí aparece la heroica joven Goya Cortés, quien se arriesga a conseguirle alimento a las “niñas escondidas”; estuvo a punto de ser encontrada por El Potrillo y 12 de sus hombres, escondiéndose entre pajas amontonadas de una vivienda, “La comida preparada ha delatado el secreto. El caudillo, fuera de sí, entró a revisarlo todo. Pero no encuentra a nadie. Tuvo un presentimiento terrible y una, dos, tres veces, hundió la lanza en el montón de paja; milagrosamente el acero no hirió el cuerpo de la niña” (Barrionuevo Imposti, 1953, Tomo II, p.492). Por el milagro de haberse salvado y de poder llevarle la comida a las jóvenes ocultas, decidió hacerse monja, incluso dejando un amor trunco con su enamorado Segundo Cuestas. Aquí otra historia de una mujer valiente sobreviviendo a la guerra; una entre tantas de las cuales no han quedado registros.

 

Paz e Inflaestructuración del valle de Traslasierra:

Pasado el conflicto antes tratado, la región quedó fuertemente afectada y políticamente no se quiso realizar inversiones de infraestructuras hasta que no fuese seguro que por el oeste no llegarían más ataques llanistas; Las sierras de Achala serian la muralla que protege a Córdoba, pero Traslasierra queda afuera.

El valle de Traslasierra quedó empobrecido y aislado comercialmente, pero para romper este aislamiento fue más que importante la labor y los contactos de José Gabriel del Rosario Brochero, junto a políticos y personas importantes de la región, que gestionaron obras hídricas, caminos, escuelas, iglesias y llamaron la atención de las clases dirigentes en Córdoba y Buenos Aires. Un atractivo para inversiones a la región fue difundir que las aguas del río Mina Clavero eran curativas; Brochero en la década de 1870 solicitó a Don Manuel Merlo que construya una “casa de huéspedes” para alojar decentemente a empresarios y políticos que vinieran a ver este río, y así lo hizo y posteriormente la amplió conformándose como hotel. Don Manuel Merlo fallece en 1914 y el hotel queda a cargo de su segunda esposa Doña Anastasia Favre de Merlo, la cual lo administra con gran éxito recibiendo huéspedes de las más altas clases del país, incluso hasta el ex presidente Julio Argentino Roca. Doña Anastasia organizaba excursiones, eventos, instaló un cine dentro del hotel y era famosa por sus conocimientos en medicinas, lo cual también era un atractivo del hotel. Una de sus excursiones era a la Casa de Té de la Niña Paula, mujer entrada en años soltera (por eso “niña”) que con su granja y productos regionales atendía a los huéspedes de Doña Anastasia, la cual era su amiga; es por esta mujer que se bautiza el paraje que esta ni bien hoy cruzamos las sierras llegando al valle: “Niña Paula” (video: Historia de Doña Anastasia Favre de Merlo, Por Daniel Merlo).


Fotografía de la colección privada de Daniel Merlo. Mina Clavero.

 

Mina Clavero era solamente el río, apenas un paraje de los límites del pueblo de Nono con unos pocos ranchos, pero la visión de Doña Anastasia hizo florecer la inversión turística en ese lugar: Comenzó a regalar parcelas de tierras a sus huéspedes, los cuales en poco tiempo invirtieron en estancias, hoteles y comercios, siendo así los inicios de la actual ciudad turística de Mina Clavero. Hoy el “Día de Mina Clavero” son todos los 11 de octubre en conmemoración del fallecimiento de Doña Anastasia Favre de Merlo, “su fundadora espiritual”. No solo dio origen a una importante localidad de la región, sino que su hotel fue una de las herramientas que ayudó a romper progresivamente el aislamiento económico de la región.

 

Consideraciones Finales:

Aquí pudimos tomar 5 procesos históricos importantes en que las mujeres fueron fundamentales, protagonistas o formaron parte entre 1612 y 1947 en Traslasierra. Posterior a 1950 la participación femenina en política, instituciones y más ámbitos sociales, hace que cada vez fueran más protagonistas en acontecimiento importantes, sin tener que ser necesariamente “la esposa de…”. Las mujeres citadas en este artículo, para los tiempos que corrían, tuvieron un papel significativo poco reconocido por los historiadores; siendo, en estos casos, parte de la resistencia de las castas inferiores, usando las falencias tributarias el sistema colonial, siendo pilar de la existencia sedentaria de los Pueblos de Indios, participando del apoyo logístico y guardianas de los bienes de los Comuneros de Pocho, formando parte fundamental de la economía de guerra del siglo XIX, siendo espías, heroínas ante la persecución y hasta algunas siendo parte de las tropas en las guerras civiles; y protagonizando la llegada de capitales a una región olvidad. Esperamos que, con muchos grandes y pequeños trabajos como el presente, se cambie esta Historia.

 

 

Fuentes:

Bibliografía:

·         PUNTA, Ana Ines. 2009. Levantamientos a ‘voz del común’ en Traslasierra e Ischilín, Córdoba 1774-1775”. En: LÓPEZ, Cristina del C., MATA DE LÓPEZ, Sara (comp.): Desafíos de la historia regional: problemas comunes y espacios diversos actores, prácticas y debates. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Tucumán, Tucumán.

·         BARRIONUEVO IMPOSTI, V. 1953. “Historia del Valle Traslasierra” (Córdoba). Tomo I y II. U.N.C.

·         NOVILLO, J. 2009. “Matrimonio, Mestizaje e ilegitimidad de la población negra y afromestiza de Tucumán (1800-1814)”. en NORA SIEGRIST y MÓNICA compiladoras, Nora Siegrist, Mónica Ghirardi (coord.) Mestizaje, sangre y matrimonio en territorios de la actual Argentina y Uruguay. Siglos XVIII–XX, Buenos Aires, Dunken.

·         DEBERNARDI, N. 2018. “Los Pueblos Originarios de Traslasierra”, Cuadernillos de Historia Nº12. Junta Municipal de Historia de Villa Dolores.

·         NAVARRO AKIKI, R. 2017. “Nono Pueblo Afroindígena 1740-1840”. Seminario “Esclavitud y Acumulación Originaria en el Río de la Plata Siglos XVI y XIX”. FFyH. U.N.C.

Fuentes audiovisuales:

·         Historia de Doña Anastasia Favre de Merlo, Por Daniel Merlo. Canal de YouTube: Transerranos. Link: https://youtu.be/Tig7xEphGC4

Fuentes de Archivo:

·         Archivo Histórico de la Provincia de Córdoba. Escribanía 1. 1753, Legajo 317. Expediente 6.


lunes, 3 de mayo de 2021

La Iglesia de San Lorenzo, una pequeña Historia de un Pueblo Trabajador. Por Matías Bazán


 

Recorriendo los caminos Transerranos en busca de más Historias de Vida, y con la idea recurrente de llevarles a todos ustedes un poquito del ser Transerrano, nos hallamos en San Lorenzo, un paraíso natural escondido en el Corazón de nuestras sierras.

 Nos encontramos maravillosos paisajes, Ríos y arroyos que recorren todo el pueblo de norte a sur y de oeste a este, una hermosa reserva natural de flora autóctona, y su gente, en mi parecer su mayor valor. Esta gente cálida, humana, sencilla y con miles de historias pa` contar.

 Hoy en esta semana del Día del Trabajador les traemos una de ellas, una pequeña Historia de un pueblo Trabajador.


Titulaba el periódico “El Oeste” de Villa Dolores en su editorial del 29 de Julio de 1946

“Una capilla para San Lorenzo, un ejemplo de esfuerzo y de generosidad de los vecinos de San Lorenzo cuya construcción toca a su fin”

 

Todo comienza en el año 1943, cuando vecinos de San Lorenzo, se juntan para celebrar las bodas de plata de la Escuela Juan Martin Recalde de la misma localidad, en donde en dichas reuniones, surge la necesidad de contar con una capilla para su pueblo, en los actos del 9 de Julio en ese mismo año el Señor Juan Fernández, director de la escuela anuncia en el discurso de ese mismo acto a todos los vecinos, la idea de construir dicho edificio, pidiendo la colaboración de los trabajadores de San Lorenzo

. El 29 septiembre de ese mismo año, se decide colocar la piedra fundacional en un terreno donado por Doña Zoraida R. de Recalde, bendecir el lugar a manos del Presbítero Edmundo Rodríguez Álvarez, y crear una comisión para llevar adelante dicha obra.

 

Presidente: Francisco Bazán.

Vicepresidente: Teodoro Altamirano.

 Secretarios: Eloy Benegas, Vicente Benegas.

Vocales: Pedro López, Andrés Villarreal, Cecilio Benegas, Cecilio Benegas.

 



Además, se decide formar una comisión para organizar acciones con la idea de juntar fondos para las obras por venir, esta organización sería fundamental no solo para la culminación de la obra, sino además en la organización y cuidados del edificio, la organización de eventos y festejos conocidos como “día del pueblo” y utilización de los espacios que se consiguieron.


Dicha comisión seria conformada por:

Presidenta: Doña Zoraida R. de Recalde.

Vicepresidenta: Rosa de Bazán

Secretarias: María Elvira Cortéz de Recalde, Idalina Guzmán.

Vocales: Casimira de Guzmán, Carolina de López, Rosa De Altamirano, Sabina de Bazán.

 

Manos a la obra:

Cuando fuimos a entrevistar a Don Virgilio Altamirano, vecino de San Lorenzo de 91 años, y  recuerda de esos primeros años de la construcción de la Iglesia, y nos contó de “Las Mingas”

“ la Iglesia se construyó con el esfuerzo de todas las familias, eran como se hacían las mingas antes, así se trabajaba en el pueblo muchas veces”

 

Las mingas nos cuentan Don Virgilio, eran cuando las distintas familias se juntaban a construir algún techo de una casa, o levantar una pared, o cosechar en algún campo, como no había dinero para pagar la familia que invitaba pagaba con la comida, “se carneaba algún animal y para no desperdiciarlo se usaba todo, luego se pasaba a la fiesta ahí nomás en la misma casa y nos divertíamos, y de paso colaborábamos con la gente”

 

En la construcción de la Iglesia cada familia de San Lorenzo participó de alguna u otra forma, Don Teodoro Altamirano, padre de Virgilio era uno de los constructores de la Obra, ya que se dedicaba a la construcción. 
Los Carreros también colaboraron llevando material para la obra, nos nombra a los “Lujanes” don Celino, Perfecto, Pepe y el “Nono” que tenían aportaron sus carros y sus mulas. También se acuerda de la familia Benegas que aportaron con ladrillos hechos por ellos, “más de 500 seguro”

Los Charras, don Reyna, Don juan llevaban mulas cargadas hasta la cabeza, y así un montón de constructores que se acercaron a ayudar”

En la entrevista también nos nombran a la familia Moreno, Pedernera, López y algunos más que no se acuerda, pero colaboraron con la construcción.

 

Primero de mayo, día de festejo y tradición en San Lorenzo.

La comisión formada por las mujeres de San Lorenzo que había sido creada para procurar los fondos para la obra decide realizar un evento el primero de mayo, día de los trabajadores en el predio de la Iglesia para solventar gastos en la mantención del edificio, con misa de por medio toda la familia de San Lorenzo se reúne y además se celebra un almuerzo criollo en el predio, con juegos para toda la familia, baile y una tradición que continuará por los años en el pueblo y que será considerado por muchos como una fiesta patronal del pueblo de San Lorenzo, en una entrevista que realizamos a Graciela y Kitty López nos cuentan como se Vivian esos días en San Lorenzo.

“Era una fiesta muy esperada por que se reunía toda la familia de San Lorenzo y de los demás pueblos, venía gente de muchos lugares vecinos, además, Cura Brochero, Mina Clavero, Panaholma y demás” nos dice Graciela López.


 

Con el tiempo ya formó parte de una tradición en el pueblo, la comisión se encargaba de organizar comidas, música, y juegos para que participe toda la familia.

“Me acuerdo que se jugaba a la sinchada, al palo enjabonado, a la sortija y hasta carreras de Burros se hacían, la gente iba a divertirse con toda la familia”

Recuerda Kitty López de esas fiestas familiares que asistía con su familia y que ya era una linda costumbre los primeros de mayo en San Lorenzo.

 


Un esfuerzo de Todos

“Cabe señalar que esta magnifica obra es el fruto de la acción tesonera de los vecinos de San Lorenzo y de la generosidad de ellos, entre la que destacamos el nombre de Zoraida. R de Recalde donante del Terreno, Juan Fernández, quien aportó una apreciable suma de dinero y su inteligente esfuerzo al servicio de la causa, al señor Francisco Bazán, pionero y propulsor de la obra y Teodoro Altamirano constructor de la obra sin interés alguno, por ultimo queremos significar que la capilla de San Lorenzo es el resultado del esfuerzo de los vecinos a quienes corresponde el honor de poseerla, la que quedará como ejemplo de abnegación y sacrificio en la historia de la Villa para elevar en el sonido de sus campanas el nombre de este grupo de patriotas y esforzados Cristianos hasta la altura del Aplauso y admiración Pública”

 

Periódico el Oeste, 29 de Julio de 1946

 

Este fragmento rescatado del libro San Lorenzo, un pueblo fecundo de Historias compartidas de caminos andados, de sueños realizados (2007) es un poco lo que intentamos reflejar en esta nota, un pueblo sencillo, de personas muy humildes, dedicadas a dejar su huella en su comunidad y que gracias a las personas entrevistadas hoy volvemos a traer a la luz, un pequeño ejemplo de historias de vida que se cruzan, y que reflejan una parte del ser Transerrano, las que intentamos mostrar en esta sección.

Seguramente quedarán un montón de historias en las cuales profundizar y otras por conocer, lo bueno es que ya estamos en este camino y desde Transerranos te pedimos que nos ayudes a recorrerlo juntos.  

Gracias por compartirlo. Espero que les haya gustado.

 

 Mati Bazán

@TRANSERRANOS

viernes, 30 de abril de 2021

 

1° DE MAYO = DIA DEL TRABAJADOR = SE COME LOCRO

 




Se acerca el primero de Mayo, Día del Trabajador, e inmediatamente se me viene a la cabeza “Hay que comer LOCRO”, esto ya es una costumbre nacional y que viene de años que para el primero de mayo, veinticinco, nueve de Julio y demás fechas patrias la comida va ser el Locro. Para mí el mejor locro, como el resto de las comidas, es el que hace mi abuela “Chabela”, es el mejor, por eso me acerque a su casa por la tarde y le consulte de como se hace, que representa y charlamos de otras cositas de paso.

                              







LOCRO CRIOLLO:
 
Ingredientes:

1 kl de maíz blanco

1/2 poroto

1 y 1/2 kl de zapallo Criollo

(Carne) huesitos de chancho, chorizo colorado, carne de vaca (falda), tripa gorda, panza,  patita de chancho.
 


Preparación:

El proceso comienza la noche anterior poniendo en remojo el poroto y por otro lado el maíz en agua, en recipientes separados.
Al otro día comienza la cocción.
Primero hervir el maíz y los porotos, siempre separados.
Una vez de que el maíz se lo noté blando se agrega toda la carne en la misma olla; una vez que el poroto ya este blando agregarlo también.
Recordar que hay que revolver constantemente.
Mientras se va cocinando todo junto el maíz, con el poroto y las distintas carnes que le hayamos agregado, tenemos que pelar y picar el zapallo, lo agregamos a la olla, y revolvemos hasta que se empiece a espesar (es decir el zapallo le da la consistencia y el color).
Agregamos sal, ají, pimienta todo esto a gusto, y orégano ( Ojo con este último! si se pone mucho queda amargo)
Siempre hay cocinar todo a fuego lento, remover constantemente para que no se pegue y así cada ingrediente deja su sabor especifico.



Para la salsa:

Picar cebolla, colocarlo en una ollita, cocinarlo con aceite, agregar pimienta, y pimiento, se le puede poner cebolla de verdeo también.
Una vez que ya esté cocinada la cebolla (sacar del fuego) se le puede agregar orégano y ají a gusto.
Y por último en una taza disolver un poquito de pimentón y agregarlo.
El que quiere le pone salsa al locro y a los que no les gusta no.
El que le gusta con queso le pone queso mantecoso al final en el plato.
 
ENTRE CHARLA:

“Hoy en día y con el paso de los años, teniendo la comodidad de la cocina lo hago en las hornallas, tengo la procesadora  y  utilizo una olla común (aluminio)"

“Antes se cocinaba todo haciendo fuego en la tierra y colocábamos una olla de fierro, antes lo revolvía con un palo (literal) hoy en día uso cuchara de madera, todo fue cambiando”

“Con el fuego queda más rico, le da un gusto especial, más casero, es más trabajoso pero se disfruta más el plato”

“Aprovechábamos ya que hacíamos fuego y quedaban las brasas, entonces hacíamos unas tortas de rescoldo para después de la comida tomar unos mates a la tarde”
 

REFLEXION:


En este primero de mayo la gran mayoría comeremos locro, yo especialmente el más rico de todos, el locro de mí abuela Chabela; ella tiene su receta (Seguramente me oculto algún dato que le da su magia propia), hay miles de ellas y cada uno de las familias tiene la suya, pero algo en común hay, el poroto, maíz, zapallo y ese sentimiento inexplicable al comerlo.
Todo esto viene aparentado desde siempre que para esta fecha es la comida elegida, yo pienso que es alimento del pueblo, del trabajador, era la comida más barata de realizar con los ingredientes que uno tenía en su casa, en su campo. Cuesta realizarlo y lleva tiempo, pero así mismo como el labor que dignifica a la persona, ¿Qué mejor alimentarse de algo rico y disfrutarlo?
El locro es sinónimo de trabajo, de pueblo, de esfuerzo, de reunión familiar, por eso este Primero de Mayo, DIA DEL TRABAJADOR, disfrutemos de esta rica comida típica Argentina. Y que no falte nunca el trabajo!

POR GERMAN NICOLAS MOLINA

jueves, 29 de abril de 2021

El Tabaco en Traslasierra

 

En la década de 1920 se empezó a implementar la actividad tabacalera en

el valle de Traslasierra incentivada por el Estado Provincial y Nacional para activar

la creación de mano de obra (Barrionuevo Imposti, 1953:710), además las

condiciones climáticas y de suelo, “En general […] deben ser arenosos y de color

claro y […] sin mucha materia orgánica.” (Salinardi, 2006:139), aquí son óptimas

para el crecimiento de calidad de este cultivo:

 

La temperatura ideal para su cultivo es de entre 24 a 27° C y

para su mejor evolución son preferibles los climas secos, aunque con

distribución contante de las lluvias, para permitir el crecimiento

permanente de la planta.” (Salinardi, 2006:138)

La producción tabacalera es una de las actividades económicas que más

puestos de trabajo genera, por sus fases agrícolas del cultivo: sembrado,

trasplante, riego y cosecha de la planta de tabaco, ensartado o enhebrado de las

hojas, secado, enfardado (empaquetado de las hojas de tabaco en fardos); además de la selección, el acopio, procesamiento y comercialización del mismo

que corresponde a su fase fabril. En traslasierra se llevaba a cabo con

mayor importancia la etapa primaria o fase agrícola, desde el cultivo hasta el

secado y enfardado del tabaco, el cual representaba el trabajo de todo el grupo

familiar ya que, si bien es un trabajo que requiere mucha atención y constante

cuidado, era un trabajo liviano en el cual los niños, mujeres y ancianos podían

trabajar, lo que representaba un buen ingreso a las economías familiares.

 

La industria tabacalera está catalogada como una de las industrias

mano de obra intensiva. En particular, en su etapa primaria, el tabaco

tiene requerimientos de mano de obra que ascienden en promedio

como máximo a 120 jornales por hectárea, con un mínimo de 70

jornales. En el caso de la soja, del trigo y del maíz, esa cifra es de 0,44

jornales por hectárea.” (Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de

la Nación, 2011:20)

En el valle las principales actividades económicas eran cosecha de maíz, el

ganado vacuno, avícola, porcino y caprino (el cual parte de este se alimenta con el

propio maíz cultivado) y la actividad frutícola. Si bien para algunas familias era la actividad principal, en general el tabaco era una actividad adicional que generaba

un ingreso de dinero extra a las economías familiares para comprar algunas cosas

en tiendas, ya que en la mayoría de las familias de la zona tenían huertas y

ganado propio u otros oficios de los integrantes mayores de estas que

representaban el auto sustento. Este complemento entre economía de auto

consumo e ingreso de dinero por el tabaco, por bastantes años generó

prosperidad económica en el pueblo.



Posteriormente, en la década de 1960, la producción tabacalera se fue

devaluando “… en el marco del proceso de transnacionalización…” (Salinardi,

2006:141), por lo que las empresas tabacaleras empezaron a encontrar las formas

de reducir sus costos. Las selecciones de calidad de las acopiadoras de tabaco

cambiaron y empezaron a calificar las producciones locales como “de menor

calidad”, por lo que se paga menos a los productores por el mismo tabaco. Esto

llevó a la precarización de las condiciones de las familias abocadas principalmente

al tabaco y representó una reducción general de producción en Traslasierra, la

cual siguió retrocediendo en el pasar de los años. Para combatir esto el Estado de

la provincia de Córdoba en 1967 instaló en Villa de las Rosas la “Cámara del

Tabaco del Oeste de Córdoba”, la cual gestionó medidas de fomento y créditos

para los productores.

Como venimos diciendo, la economía familiar hasta los últimos años de los

‘70 tenía como base el auto sustento y el tabaco era el ingreso adicional de dinero,

junto con la venta de algún animal, para comprar unas pocas cosas que no

producían. De hecho “… el almacén y tienda, que se ocupaba de los más disimiles

rubros, abarcaba casi todas las pequeñas transacciones comerciales y era

suficiente para atender a los escasos requerimientos de consumo de la población.

(Salinardi, 2006:143). Pero esta baja necesidad de dinero fue cambiando a medida

que la zona se fue modernizando hacia las áreas más rurales y aparecieron

productos y servicios que para ser adquiridos se necesita la moneda.

Un factor importante que puede ser pasado por alto por no ser parte directa

de la producción tabacalera es “el flete”, el servicio de transporte de los fardos de

tabaco desde los campos en Nono hasta las acopiadoras en Villa de Las Rosas,

que los separa 25 kilómetros. Este es un factor importante porque antes de los

‘90s eran pocas las personas que poseían un medio de movilidad a motor en la

zona y muchas menos las que tenían camiones o camionetas para trasladar

cantidades grandes de productos a importantes distancias, lo cual también podía

representar un incremento de precio por el servicio. El coste del envío por flete

corría por parte del productor agrícola y este coste fue incrementándose a causa

de la inflación principalmente en los combustibles durante los ‘70s, teniendo en

cuenta que los motores de aquella época no eran nada económicos en cuanto a

consumo. El aumento del costo del flete y la baja de la rentabilidad del tabaco en

sus últimos años puede ser una de las razones por las cuales fue abandonándose

la producción tabacalera retrayéndose hacia el polo principal del tabaco, que era

Villa de Las Rosas.

Para la segunda mitad de la década de 1970 en Nono cada vez había

menos plantaciones de tabaco ante el empeoramiento de la paga por el producto

cosechado y secado, más el aumento del costo de flete, pero el incremento de la

necesidad de adquirir dinero siguió impulsando esta actividad que cada vez era

menos rentable para los productores. Esto lo demuestra una nota escrita por Luisa

Martínez de Vázquez publicada en el folletín del Festival del Tabaco de 1979 que

encontramos en el libro “Villa de las Rosas: Evolución cultural hasta nuestros

días” (pág. 155) que plasma la precariedad de las familias abocadas directamente

al tabaco y propone la creación de cooperativas de trabajo para que la gente

“llegue hasta la siguiente cosecha con dinero”, lo cual da evidencia de la pérdida

de rentabilidad y el endeudamiento de estas familias para poder subsistir en los

períodos fuera de cosecha o cuando se perdía la producción por cuestiones

climáticas.

Va desapareciendo ésta fuente de trabajo y vida para este

sector del Oeste cordobés ya que en la cosecha de 1978/79 hubo una

producción aproximada de 120.000 kg. Y en 1979/1980 puede ser que

llegue a los 80.000 kg.” (Renard y otros, 1990:152) En la mejor época

del tabaco se produjo 782.000 kg en 1958.

La estocada final a esta producción fue el abandono de la zona por parte de

las empresas tabacaleras más grandes hacia provincias del norte del país (Salta,

Tucumán, Corrientes, Jujuy, Misiones) en búsqueda de mano de obra barata. Una

de las fabricas más importantes Massalin & Celasco S.A. la cual ya era parte de

Philip Morris Internacional desde 1965, se fusiona con otras dos fábricas de

cigarrillos en 1980 y se traslada al norte del país, pasándose a llamar Massalin

Particulares (datos recopilados de la página web oficial de la empresa). Las otras

fábricas importantes de la zona eran Nobleza y Piccardo que se fusionaron en

1977 pasándose a llamar Nobleza Piccardo S.A.I.C y F (Renard y otros, 1990), la

cual luego también su actividad se trasladó al norte del país y su cede al partido

de San Martín en la provincia de Bs. As. en 1981. La huida de las tabacaleras del valle va a acabar con esta actividad económica. Creemos que la crisis económica

de 1979 en el país influyo en que estas empresas decidieran abandonar el valle.

Definitivamente el tabaco fue un pilar importante en la economía local. La

reducción de su rentabilidad y el definitivo cierre de las empresas tabacaleras

afectó directamente en las condiciones socioeconómicas en un contexto de

cambio poco favorable teniendo en cuenta esta situación. Esto llevó a la escases

de puestos de trabajo y la precarización laboral, lo que se puede ver hoy dentro y fuera de temporada turística.

La construcción del Camino de Las Altas Cumbres, el empleo público, el

crecimiento de la demanda turística, las cooperativas de servicios públicos y el

incremento de la construcción en el valle son las actividades económicas que

surgieron para sustituir el pilar económico del tabaco.


Por Rodrigo Navarro Akiki

Fuente: Navarro Akiki, R. Singerman, D. Consecuencias Socioeconómicas de la deserción de las empresas tabacaleras en la localidad de Nono. (2017). UDI I.S. Dr. Carlos M. Carena. Mina Clavero.